En el 2012 se comenzó con una campaña de Recolecta de
útiles escolares y cajas de cereal para cuadernos reciclados;
un año más tarde se materializó en la fundación “YA TENGO
DONDE ESCRIBIR”
 
Ya tengo donde escribir es un sueño de aprendizaje que no
solo se encarga de hacer cuadernos con cajas de cereales
para los niños de bajos recursos, si no que es una experiencia
enriquecedora, que nutre el alma y nos hace descubrir que
con cosas tan pequeñas se puede llegar a cumplir un sueño
de aprendizaje, dándole así una oportunidad a los que más
necesitan de aprender para que se conviertan en
grandes personas y pensadores.
 
Hoy este proyecto se transforma es “ONE TRACE
FOUNDATION”
para llevar ese legado no solo a la educación tradicional sino al aprendizaje que involucra nuevas
tecnologías.